Kappa Bunko: Literatura japonesa

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Si aún triunfara el amor: El rumor del oleaje, de Mishima Yukio

Mishima Yukio, El rumor del oleaje, Alianza Editorial, 2011.
(Shiosai, 1954)
Traducción de Keiko Takahashi y Jordi Fibla Feito.
240 páginas.


El rumor del oleaje
(1954) reconciliará a cualquier desertor de la literatura que, tras años de lecturas obligatorias, decidiera apartarse de las bellas letras para refugiarse en otras formas de ocio artístico. La simpleza de su argumento tiene el hechizante poder de atraer a quien se aventure más allá de sus primeras páginas y pierda el miedo a encontrarse con el tópico ‘chico-pobre-ama-a-chica-rica’. En efecto, la novela nos sitúa en una pequeña isla, Utajima, para narrarnos el inefable amor entre Shinji, un apuesto joven pescador, ingenuo como las estaciones del año que ve sucederse sin apenas novedad, y Hatsue, hija de un padre propietario de varios barcos que se hacen a la mar para abastecer de peces los mercados de la región.

La novela posee todos los componentes de cualquier trama amorosa clásica donde se oponen las familias a la relación protagonista, y por tanto no es necesario detallarla aquí. ¿Qué hace, entonces, de El rumor del oleaje una obra tan especial y recomendable? Sin duda, la maestría de Mishima para hacer fluir el argumento como el mismo agua que coprotagoniza su obra. La novela se lee con una agilidad extraordinaria, y el lector se ve arrastrado por el cuidado estético de sus descripciones y de sus emociones, sutilmente retratadas para generar una simpatía inmediata por sus protagonistas. Él y ella, dos muchachos de envidiable belleza física e interior: equilibrados, pacientes, amantes hasta la perfección. Ni siquiera se ven sometidos a los ocasionales ataques de melancolía que todo enamorado padece:

Innumerables veces Shinji fue a consultar el tiznado reloj de pared. Puesto que no tenía costumbre de dudar, no se preguntó ni por un instante si la muchacha desafiaría la tormenta para acudir a la cita. Le era totalmente ajena esa manera melancólica y muy eficaz de entretenerse exagerando y complicando las sensaciones, tanto las de felicidad como las de inquietud, mediante el ejercicio de la imaginación.

En realidad, son héroes del amor, dos personalidades puras, desprovistas de cualquier maldad, y así contrastan fieramente con el círculo rumores malintencionados que se despierta en la isla para intentar frenar esa relación idílica, tan perfecta que ni las más infundadas envidias ni los más insidiosos comentarios logran tapar. A estas alturas el lector de esta reseña habrá supuesto ya que en El rumor del oleaje Mishima idealiza a través del arte literario, yel rumor del oleaje no pretende mostrar las crueldades de una realidad donde no siempre el más noble y honesto se lleva la victoria. Por esta elevación de las cualidades de los dos protagonistas la novela se acerca a lo bucólico y a lo pastoril, a aquellas idealizaciones de pastores (aquí, pescadores) que el Renacimiento europeo ponía en escena para reflejar lo más puro de los sentimientos humanos. Hay una cura real, no obstante, a la espera del lector que acepte el juego y se adentre al final de sus páginas. Es la sanación que concede el buen arte a través de la belleza, un ámbito bien explorado y conocido por Mishima, que culminó su vida con un ritual coherente con la idealización que desarrolla a lo largo de toda su vida intelectual y artística. Exceptuando las insidias de quienes conspiran contra los perfectos protagonistas, la novela rebosa hermosura: belleza física en las descripciones de cuerpos, músculos y senos; belleza natural en el idílico entorno de la isla de Utajima, que parece perderse en la lejanía del Japón premoderno; belleza en el amor por el trabajo, el faenar en los barcos y el desnudo bucear de las mujeres pescadoras de marisco; belleza de los aldeanos incluso ancianos, cuyos cuerpos aún permanecen tersos después de toda una vida dedicada al trabajo en el mar. El mar es en la obra un símbolo de sabia sublimidad, pues es el que ha adoctrinado en la constancia y en la fe a los amantes Shinji y Hatsue, y es el cómplice y facilitador de su historia.
Absténganse de leerla quienes descreen del amor como fuerza cósmica, porque la novela de Mishima representa las acciones que hasta la misma naturaleza trajina para que dos seres que se aman honestamente encuentren un lugar juntos en este planeta, hoy desolado por el escepticismo y la incredulidad. El rumor del oleaje brilla con luz propia, e ilumina a los desnortados lectores del siglo XXI con una mezcla de evasión, esperanza y magia. 

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Acerca de Benito Elías García-Valero

Híbrido manchego-mediterráneo, Profesor de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad de Alicante. Investigo desde el comparatismo, del cual son fruto los libros 'El ser y la carne', que aborda los inicios literarios de Kenzaburo Oe, y 'La magia cuántica de Haruki Murakami', que trata sobre el peculiar realismo mágico del autor en contraste con algunos principios de la física cuántica. Además de la literatura japonesa contemporánea, mis líneas de investigación actuales abarcan las comparaciones entre literatura y ciencia y los géneros literarios de lo fantástico.

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Esta entrada fue publicada en septiembre 24, 2015 por en Reseñas y etiquetada con , , , .

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