Kappa Bunko: Literatura japonesa

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La letra tras la muerte

Yumoto Kazumi, La casa del álamo, Nocturna Ediciones, 2017.
(Popura no aki, 1997)
Traducción de Rumi Sato.
178 páginas.

La casa del alamo

Kazumi Yumoto, La casa del álamo (Nocturna Ediciones, 2017)

Todas aquellas palabras que se quedaron dentro de nosotros y nunca pudimos ni podremos comunicar a quienes ya no están. Detrás de las palabras que ocultamos por miedo a ser juzgados, por excesiva prudencia o simplemente por ignorancia, se anuda un hilo que las conecta a una emoción que pedía ser expresada, liberada y calmada. Yumoto Kazumi nos propone en esta novela leer unas cuantas misivas entregadas a la anciana propietaria de la Casa del Álamo, cuya labor es acumular estas cartas y llevarlas al más allá cuando muera, lo cual sucederá el día en que dentro de su cajón no quepa ni una más. La carta es el motivo que utilizará Yumoto para deleitarnos de nuevo con una apacible pero a veces congojosa historia que nos hablará de la muerte, la infancia, la familia y, cómo no, la comunicación, tema recurrente en la narrativa japonesa contemporánea.

Encontramos en el centro de la novela a Chiaki, que en la mayor parte de las páginas es una niña, y a la anciana, la aparentemente huraña casera que habita en la planta baja de la Casa del Álamo y alquila las tres habitaciones de la primera planta. Los inquilinos de las dos primeras habitaciones son la señora Sasaki y el señor Nishioka, adultos solteros que viven solos en los pequeños apartamentos y representan bien a los solitarios individuos que cada vez más pueblan las grandes urbes japonesas. La otra habitación la ocupan Chiaki y su madre. Encontraron la casa vagando por distintos lugares de Japón, en un viaje al que se lanzaron tras la muerte “por accidente de tráfico” del padre de Chiaki y la profunda crisis que experimentó la madre. Aguardan sorpresas argumentales sobre la muerte del padre y otros elementos de la historia, y siempre ante el devenir de los acontecimientos los personajes muestran una natural evolución psicológica, si bien al comienzo de la novela tanto el tono como el argumento nos pudieran parecer propios de los muchos relatos naïve que pueblan las letras del Japón actual. El lector descubrirá con agrado la capacidad de calado emocional que se halla tras las vivencias de estos cuantos seres que aparentemente viven una tranquila cotidianeidad.  

Ayuda a la inmersión del libro la sabia caracterización de sus personajes, especialmente el de la anciana. Quien comienza siendo una hosca casera acabará convirtiéndose en la entrañable amiga y compañera de Chiaki después de que ésta cayera enferma y su madre no pudiera faltar más al trabajo por las mañanas. Cuando la anciana acepta hacerse cargo de la niña, Chiaki descubrirá una personalidad fascinante tras la cual se esconde una historia de osadía vital y un ímpetu sorprendente por mantener vivas las esperanzas de los demás. Su tarea de recoger cartas para los difuntos motiva a Chiaki a escribir a su padre y a intercalar sucesos de su vida cotidiana con preguntas que esconden un tremendo dolor por su ausencia y, lo que es peor, por el sinsentido. Yumoto emplea hábilmente el emplazamiento del punto de vista narrativo en la niña, y logra que el lector se guíe por sus pensamientos infantiles y su inocente remozamiento de la realidad. En mi opinión, esto constituye una de las mayores delicias del libro, que consigue hablar de lo trágico desde el candor de la infancia. Además, la autora ha sabido caracterizar progresivamente al personaje de la anciana para hacernos sonreír en más de una ocasión y asombrarnos por su adorable sagacidad. De esta relación intergeneracional se desprende la ternura que inunda el resto de la novela y ofrece un dulce paliativo al tema que en realidad late en el fondo de la misma: la muerte y la distancia que impone, una nueva versión del tópico clásico del ubi sunt que luce sutilmente su versión terapéutica.

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Acerca de Benito Elías García-Valero

Híbrido manchego-mediterráneo, Profesor de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad de Alicante. Investigo desde el comparatismo, del cual son fruto los libros 'El ser y la carne', que aborda los inicios literarios de Kenzaburo Oe, y 'La magia cuántica de Haruki Murakami', que trata sobre el peculiar realismo mágico del autor en contraste con algunos principios de la física cuántica. Además de la literatura japonesa contemporánea, mis líneas de investigación actuales abarcan las comparaciones entre literatura y ciencia y los géneros literarios de lo fantástico.

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Esta entrada fue publicada en abril 25, 2017 por en Reseñas y etiquetada con , .

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